MIOGLOBINURIA
Nutrición y su Efecto en el Síndrome de Rabdomiolisis Equina /Azoturia/Enfermedad de los lunes
Pat Harris MA PhD DipECVCN VetMB MRCVS Equine Studies Group
WALTHAM Centre for Pet Nutrition, Melton Mowbray, Leicestershire.UK
Resumen
No hay ningún procedimiento o serie de procedimientos (incluyendo la dieta y el manejo) que sean una garantía contra los posibles futuros episodios del “Tying up” o Síndrome de Rabdomiolisis Equina (ERS). Sin embargo, unos procedimientos de manejo y una nutrición adecuada de los animales susceptibles de padecer este síndrome, pueden ayudar a reducir la probabilidad o la frecuencia de futuros episodios . El objetivo del manejo inicial para todos los caballos enfermos debería ser un programa de ejercicios bien diseñado junto con una dieta equilibrada, ajustada para cada caballo. Es importante darse cuenta que es improbable que los cambios dietéticos por sí solos resulten exitosos, así pues tienen que ser combinados con cambios apropiados en el manejo. Este artículo proporciona algunos consejos sobre los tipos de dietas y procedimientos que puedan ser beneficiosos.
Introducción
(Ver Harris 1998, Harris & Mayhew 1998, Quiroz-Rothe et al 2002, Valberg 2004)
Este síndrome afecta principalmente a los músculos de los caballos independientemente de su edad, raza o género y tiene como resultado una incapacidad parcial o total para moverse (los signos pueden ir desde un pony de espectáculo que no alarga el tranco cuando se le pide, hasta un caballo de carreras que reduce la marcha en las etapas finales o un animal que no puede moverse o está recostado). Puede provocar la muerte.
Los pacientes, sobre todo los recurrentes, son propensos a padecer la enfermedad, que puede ser provocada por uno o varios factores, incluyendo el ejercicio, causando así los síntomas clínicos.
Esta tendencia a padecer la enfermedad, así como los factores que la provocan es distinta entre los diversos grupos de pacientes – así pues, las medidas que pueden tener éxito en un animal pueden no tenerlo en otro.
Recientemente, unos investigadores de EE.UU. han identificado dos subgrupos, con causas específicas y diferentes. Uno de los grupos, implica un desorden en la contractilidad muscular o una relación entre, cuando el caballo está nervioso y cuando padece un nuevo episodio de la enfermedad, y a menudo se refiere a la rabdomiolisis inducida por ejercicio periódico ( MacLeay 1999a, McGowan et al 2002 , Valberg 2004, Thorpe & Harris 2005 ). El otro grupo, implica un defecto en el almacenaje de carbohidratos y su utilización ( miopatía por almacenamiento de polisacáridos [PSSM]: De la Corte et al-1999a, de la Corte et al 2002 -, Quiroz-Rothe et al 2002, Valentine 2003, Valberg 2004 ). El síndrome también ha sido subdividido por algunos investigadores en dos clases: esporádico (aquellos que sufren sólo un episodio o episodios infrecuentes) y crónico (episodios repetidos incluso con un leve esfuerzo).
Dependiendo de los signos clínicos, la enfermedad puede ser relativamente fácil o difícil de diagnosticar. Por lo general, el diagnóstico está basado en la historia clínica y en los síntomas junto con las pruebas de sangre que miden la actividad de las encimas musculares. El diagnóstico de PSSM se confirma mediante una biopsia de músculo. El tratamiento depende de la severidad clínica y va dirigido a evitar un daño mayor en el músculo, una disminución del dolor, la ansiedad y aún más importante, restaurar y mantener el equilibrio fluido además de maximizar la posibilidad de un retorno más temprano al trabajo (cuando sea oportuno).
Caballos que sufren continuamente esta dolencia
El objetivo del manejo inicial para todos los pacientes, debería ser un programa de ejercicios bien diseñado junto con una dieta equilibrada, que sea convenientemente ajustada a cada caballo. Es importante darse cuenta que es improbable que los cambios dietéticos por sí solos resulten exitosos, así pues tienen que estar unidos con cambios apropiados en el manejo.
La dieta final más beneficiosa para los que sufren esta dolencia, dependerá de cada caballo individualmente y a lo que estos estén acostumbrados (como las necesidades de energía… etc.), así como de su historial con respecto al Síndrome de Rabdomiolisis.
Dieta
- Forraje
- La mayor parte de lo que come el caballo diariamente debe ser forraje - bien fresco (hierba de pasto) o almacenado (heno y equivalentes de heno).
- Es preferible no alimentar con grandes cantidades de alfalfa u otro heno de tipo legumbre. Un complemento beneficioso, puede ser dar cantidades crecientes de forrajes en forma de chaff con altos contenidos de alfalfa, junto con una carga de trabajo creciente, especialmente para caballos con trabajo duro o para caballos que presentan un desequilibrio de calcio (esto último se puede analizar utilizando una prueba de orina con un estudio fraccional de electrolitos).
- Si las necesidades de energía del caballo pueden satisfacerse sólo con forraje – manteniendo el caballo su peso tal y cómo se desea y permitiendo al jinete tener el nivel de energía que prefiera -entonces deben ser alimentados con un 100% de forraje (ver más abajo).
- Normalmente, se necesitarán vitaminas y suplementos minerales para asegurar una nutrición adecuada.
- Recuerde que si el caballo parte de una dieta a base de forraje más una vitamina y suplemento mineral, es posible que requiera sal adicional, especialmente cuando hace calor o cuando trabaja duramente.
- El caballo no debe tener acceso ilimatado a pastos, especialmente los que están en crecimiento rápido, pero sí a pastos cortos a diario durante períodos prolongados, esto es por lo general beneficioso y deberían ser el objetivo de cualquier programa de manejo.
- Ha habido algunos informes anecdóticos que muestran un incremento en el índice de este síndrome en animales que trabajan duro tras un cambio repentino en el heno o ensilado .
- Si fuera necesario, se podrían alimentar con otras fuentes de fibra, además del heno o pasto usual. Una buena alternativa, sobre todo para los animales que necesitan más energía que la proporcionada sólo por el forraje, es la inclusión de pulpa de remolacha sin melaza apropiadamente preparada o también cáscaras de soja.
- Otros piensos que se pueden añadir
Si las necesidades de energía del caballo no pueden satisfacerse únicamente por el forraje, se debe proporcionar además cualquiera de los siguientes suplementos:
- Una dieta elaborada, a base de fibra complementaria (por ejemplo: dieta alta en fibra y baja en cereales - sobre todo baja en avena -).
- Si la cantidad de alimento que se necesita para mantener el peso del caballo tal y cómo se desea y permitir al jinete tener el nivel de energía que prefiera, es menor que la que el fabricante recomienda para esa cantidad de trabajo, entonces se debería proporcionar una vitamina apropiada y un suplemento mineral (por lo general es aconsejable ponerse en contacto con su nutrólogo equino e informarle sobre la dieta y la carga de trabajo actual para conseguir un consejo directo apropiado para su dieta).
- Esta alimentación tiende a ser baja en energía y si el caballo requiere una cantidad mayor de la que el fabricante recomienda para mantener su peso, la comida no proporciona el tipo de energía requerido por el jinete o la proporción entre forraje y pienso no es correcta, entonces habría que considerar el hecho de añadir suplementos de aceite (mirar abajo).
- Añadir aceite a la dieta, además de un forraje corto o chaff – recuerde de nuevo que hay que tener en cuenta la cantidad de vitaminas, minerales, etc. que proporciona la dieta. Unas cantidades significativas de ciertos chaff pueden no ser convenientes para ciertos animales. Es aconsejable ponerse en contacto con su nutrólogo equino para obtener un consejo.
Los suplementos de aceite puede ser una ventaja en casos de PSSM, usando aceite se pueden proporcionar algunas exigencias de energía diarias, esto puede ser beneficioso hasta para aquellos que están en trabajo ligero, manteniendo el forraje adecuado, el ejercicio y una dieta equilibrada para que no aumenten de peso de manera inapropiada.
- El aceite añadido a la dieta
El aceite puede ser suministrado de tres modos principales:
-Una alimentación en forma de pienso o chaff alta en aceite, como el salvado de arroz (que es también alto en fibra y por lo general bajo en almidón). Sin embargo, muchos de los salvados de arroz disponibles, tienen las mismas desventajas que el salvado de trigo, el cual tiene un contenido muy desequilibrado de calcio y fósforo, lo que puede ser potencialmente perjudicial para algunos que sufren esta enfermedad.
- Suplemento de grasa animal - muchos caballos encuentran desagradables la mayoría de los aceites animales y son a menudo los causantes de trastornos digestivos. Su empleo no es recomendado, al menos en Europa.
- Suplemento de aceite vegetal - como el aceite de maíz o el aceite de soja. Una reciente investigación ha sugerido que el aceite de maíz puede ser uno de los aceites más sabrosos y tiene el riesgo más bajo de producir monotonía o aburrimiento para el caballo. Por ejemplo, a algunos caballos no les gusta el aceite de semilla de colza y al parecer se ha demostrado que el aceite de soja causa hartazgo en algunos animales. Sin embargo, los caballos variarán de parecer en lo que les gusta y en lo que no les gusta y en la actualidad se cree que es aceptable el suministro de un aceite fresco, no rancio, de una buena calidad (preferiblemente una calidad para consumo humana), sabroso y digestible para cada individuo. Aún no se conoce la composición óptima deseada de ácido graso en ningún suplemento de aceite.
Cualquier suplemento de aceite debería ser introducido poco a poco. La cantidad del aceite que debería ser añadido es todavía un debate abierto. Se ha demostrado que los caballos son capaces de digerir y utilizar hasta el 20% del aceite de la dieta. La relación entre el aceite en la dieta y la concentración de glicógeno en el músculo indican un pico de glicógeno con solo un 12% de aceite en la dieta, esto junto con el peso y una variedad de pruebas ha confirmado el valor de incorporar mucho aceite a una dieta completa y equilibrada. Sin embargo, añadiendo el aceite a un pienso ya elaborado, existe la posibilidad de que se produzcan múltiples desequilibrios y por lo tanto podría ser considerado menos seguro que la alimentación con una dieta donde el aceite ha sido equilibrado en relación con todos los nutrientes esenciales de dicha dieta. Por lo tanto, con respecto al añadido de aceite en las dietas, lo más prudente es usar menos del 12% sugerido arriba. Los niveles de 5 - 8% en el total de la dieta son los más comunes en el caballo de competición. Por ejemplo, se recomienda alimentar con menos de 100ml/100kg BW/día y la mayoría de animales (500kg BW) pueden suplementar su dieta con hasta 400ml/día (370g.) en dosis divididas sin ningún problema – siempre que sea introducido gradualmente y no sea rancio (los niveles de Vitamina E son considerados más abajo).
- Además de lo relativo a su alto contenido de energía y carencia de contenido de almidón, para obtener ventajas metabólicas de la alimentación con suplementos de aceite es necesario que el aceite se suministre durante varios meses.
Es muy importante saber que el suplemento de aceite no proporciona ninguna proteína adicional, vitaminas (el contenido de vitamina E pueden ser variable) o minerales. Si el caballo no recibe la cantidad suficiente de nutrientes en su dieta para su carga de trabajo, entonces sería necesaria una fuente de nutrientes adicional (por lo general es aconsejable ponerse en contacto con su nutrólogo equino e informarle sobre la dieta y la carga de trabajo actual para conseguir un consejo directo sobre el suplemento apropiado) Es recomendable añadir Vitamina E adicional a la ración en combinación con algún suplemento de aceite. No se conocen recomendaciones exactas, pero la recomendación habitual es añadir 100-150 U I de vitamina E equivalente a 100 ml. de suplemento de aceite añadido.
- Los Electrolitos
Los electrolitos son muy importantes en la función neuromuscular. Los caballos que se entrenan en condiciones climáticas adversas, sobre todo durante carreras de RAID, desarrollan a menudo perturbaciones en los niveles de electrolitos. Esto puede ser agravado si ha estado sudando antes de empezar la carrera, debido al transporte hasta llegar a la carrera, etc. Estas condiciones pueden aumentar el riesgo de ERS en ciertos caballos (Valberg 2004). También pueden estar implicados en algunas víctimas del ERS, los desequilibrios dietéticos de electrolitos así como los desequilibrios individuales (Harri y Cneles 1988, Valberg 2004).
- Hace algunos años, el autor había sido aparentemente capaz de reducir la frecuencia de episodios o prevenir episodios en un número de pacientes recurrentes, con un apropiado suplemento de electrolitos (calcio, magnesio, sodio y potasio).
- La suplementación recomendada estaba basada en los resultados de los análisis de sangre y orina (Fractional Excretion Test), por lo general combinada con cambios adecuados en el manejo.
- Este régimen no será acertado en todos los pacientes e incluso en aquellos en los que hay un éxito evidente, podría ser debido a un efecto del manejo, de los cambios dietéticos o de la naturaleza imprevisible de este síndrome.
- Sin embargo, en algunos casos esta suplementación de electrolitos ha tenido éxito y su cese ha dado como resultado una reaparición de episodios.
Por lo tanto, es aconsejable para todos los pacientes, intentar y asegurar que la dieta proporcione una fuente suficiente de electrolitos de una manera adecuada y equilibrada. Para calcular el estado de electrolitos de cada individuo cuando son pacientes recurrentes, lo mejor es utilizar la prueba de excreción fraccional de electrolitos (esto requiere que se recopilen muestras de sangre y orina en momentos clave.).
- La Sal
- La mayor parte de los piensos, no proporcionan niveles suficientes de sodio y cloruro a los caballos que pierden considerablemente electrolitos en el sudor. Por lo tanto, se debería proporcionar sal a muchos caballos en trabajo medio.
- Para aquellos caballos que trabajan poco o que están en descanso, lo adecuado es la provisión de un bloque de sal (Hay que asegurarse que dicha sal está ubicada de modo que su empleo por parte del caballo, pueda ser supervisado). Cuando se trata de alimentar con un complemento en la comida o suplemento mineral de vitamina, cualquier bloque debería ser más bien un bloque de sal pura mejor que uno mineralizado. No se recomienda el uso de bloques formulados para otras especies (vacas o cabras).
- Para aquellos caballos en trabajo duro o que sudan con facilidad, la recomendación es que la sal adicional sea añadida a la ración de pienso. Se pude obtener un asesoramiento sobre la cantidad de sal necesaria para un caballo en particular y su dieta, por un especialista en nutrición, pero existe una regla muy práctica que nos dice que: para un caballo de unos 500 kilogramos la cantidad debería comenzar en aproximadamente ~14 g/día y aumentar hasta alrededor de ~56 g/día dependiendo de la estación del año, carga de trabajo y cantidad de sudor.
Si el caballo no come cuando añadimos sal adicional en el alimento u orina más que lo normal, puede ser útil reducir la cantidad hasta 14g, dejarlo en este nivel durante unos días, supervisar y reexaminar. Los caballos de RAID pueden requerir más electrolitos, así pues, para recibir un consejo específico sobre este grupo es aconsejable ponerse en contacto con su nutrólogo equino.
- Vitamina E y Selenio
- El selenio, con la encima glutationa preoxidase y la Vitamina E ayudan a proteger al caballo contra el daño celular producido por los radicales libres. Por lo tanto, estos son los nutrientes más importantes para todos los caballos, independientemente de si ellos sufren o no esta enfermedad.
- La evidencia del papel que juega la deficiencia de vitamina E/selenio en la fisiopatología de ERS, ha estado basada en informes anecdóticos sobre el éxito evidente de los suplementos en la prevención de otros posibles episodios. Estas conclusiones anecdóticas no han sido sostenidas por estudios científicos.
- Por lo tanto, es improbable que la deficiencia de vitamina E/selenio esté implicada en la fisiopatología de la mayoría de las pacientes.
- Sin embargo, en algunos animales, una deficiencia simultánea de vitamina E/selenio puede ser un factor permisivo en el síndrome.
- Por lo tanto, es aconsejable asegurarse que todos los caballos, y particularmente aquellos que sean susceptibles a este síndrome, sean alimentados con la cantidad adecuada de vitamina E y selenio.
Vitamina E
El NRC (1989) recomienda para caballos en trabajo medio, un mínimo de: 80 ui/Kg. DM en la toma de Vitamina E. La recomendación del autor es al menos el doble de esta cifra, entre 160-250 ui/kg DM (dependiendo de la cantidad de trabajo) más la Vitamina E adicional para apoyar cualquier suplemento de aceite (ver arriba).
Selenio
El NRC (1989) recomienda para caballos en trabajo medio, un mínimo de: 0,l mg/Kg. DM en la toma de selenio. La recomendación del autor otra vez es dos veces mayor que esta cantidad, es decir 0,2 mg/Kg. DM. Hay que destacar que el selenio excesivo no es aconsejable y que el autor recomienda no alimentar a ningún caballo con más que 1mg/100Kg peso vivo de selenio al día.
- Consejos en general
- Evitar el añadido de salvado de trigo a la dieta del caballo siempre que sea posible y asegurar que la proporción entre calcio y fósforo sea la correcta.
- Se puede alimentar con pequeñas cantidades de pulpa de remolacha, aunque se recomienda la variedad sin melaza.
- No alimentar en previsión de un aumento de la carga de trabajo - esperar que la energía adicional sea necesaria, antes de aumentar la cantidad de energía en la toma.
- No dar suplementos de cromo a caballos con ERS, sobre todo si hay posibilidades de que tengan PSSM (estos caballos ya tienen una sensibilidad anormal frente a la insulina y por lo tanto los suplementos de cromo pueden ser perjudiciales).
- A corto plazo proporcionar dantrolene (~2-4mg/Kg. PO) en ayunas, alrededor de una hora antes del ejercicio, puede ser beneficioso en algunos casos de RER, pero hay algo de riesgo de hepatopatía idiopática y también la necesidad de ajustarse a los reglamentos de la FEI o Jockey Club . (Eduardo et 2003 Al-, McKenzie et 2004 Al-).
- Se recomienda que los caballos que sufren de PSSM no sean alimentados con almidón de cereal y que el azúcar en su dieta se mantenga tan baja como sea posible, de modo que el total de almidón y energía tomados sea menos del 10 % de la toma de energía diaria digestible.
- Se recomienda que los caballos de carreras, sobre todo aquellos que padecen este síndrome por reacción nerviosa, no sean alimentados con más de 2Kg diarios de pienso a base de cereales, lo ideal es que consuman menos del 20 % diario de azúcares, almidones y hasta un 25 % de aceite.
Hay que destacar que esto ha sido propuesto para varios meses, siendo necesario esperar para ver una mejora, sobre todo en casos de PSSM, esto puede depender del grado en el que esté presente el polisacárido anormal. El temperamento y el comportamiento pueden ser muy importantes en casos de RER y es probable que sea beneficioso escoger dietas y procedimientos de manejo que promuevan un carácter más tranquilo.
- Procedimientos de manejo
Ejercicio
Es esencial proporcionar una rutina regular en el ejercicio diario y un estrés mínimo. El período de la vuelta al trabajo después de un ataque de ERS, es un tiempo muy vulnerable y la repetición de ataques es frecuente. Se recomienda un aumento gradual del ejercicio junto con una supervisión regular por parte del veterinario, así como tener al caballo suelto el mayor tiempo posible. Algunas consideraciones:
- Mantener un ejercicio diario regular.
- Es muy beneficioso mantener una actividad regular y tener el caballo suelto en un cercado sin mucho pasto.
- Si el ejercicio diario no es posible, los caballos deberían estar sueltos tanto tiempo como sea posible (evitando pastos de crecimiento rápido) en los días de descanso y reducir a la mitad cualquier ración de pienso desde la noche de antes hasta la noche de después (si se da un período más prolongado de descanso, entonces el tipo de comida debería ser evaluado para alimentar con una densidad de energía inferior, con sólo forraje o con los suplementos apropiados.).
- No deberíamos permitir que los caballos cojan frío, proporcionando un refugio apropiado y mantas. Deberían animarles a moverse, colocando la comida y el agua en diferentes partes del prado.
- Sobre todo en las etapas iniciales de la vuelta al trabajo, se debería evitar dar cuerda, trabajar en círculos pequeños, trabajar en cuesta o utilizar caminadores de caballos.
- Lo más beneficioso para la mayoría de los caballos en recuperación de esta enfermedad parece ser un calentamiento lento antes del trabajo y después un enfriamiento también lento.
- Si existe alguna sospecha sobre una infección respiratoria vírica que esté presente en la cuadra del caballo, se debe disminuir la intensidad del trabajo y la toma de pienso.
El Estrés
Para algunos caballos, el estrés puede ser una contribución desencadenante de esta enfermedad. Por lo tanto, siempre que sea posible, el nivel de estrés experimentado por el paciente debe mantenerse a un nivel mínimo. Por ejemplo:
- Si los caballos están más tranquilos saliendo en grupo, entonces deben salir en grupo o viceversa.
- Si los caballos se ponen nerviosos a la hora de comer, deben comer los primeros.
- Mantener la rutina establecida en la medida de lo posible.
- Si hay ciertos factores claros vinculados con estos episodios, entonces se deben evitar a toda costa. Por ejemplo: no reducir el pienso en los días de descanso, tras un esfuerzo excesivo, si padece la enfermedad cuando entra en celo, etc.
Conclusión
Los procedimientos de manejo y nutrición adecuados de animales susceptibles a este problema, pueden ayudar a reducir la probabilidad o la frecuencia de futuros episodios. Por lo tanto merece la pena optimizar la dieta de cualquier caballo afectado por esta enfermedad.
Referencias y sugerencias de lectura
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