facebook twitteryoutube Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *
 x 

Carro vacío

Durante casi toda mi carrera profesional he hablado con propietarios que realmente desean lo mejor para sus caballos, especialmente sus caballos mayores. Se ve muchísima gente que compra un caballo cuando es potro y lo mantienen durante toda su vida. Y es cierto que los caballos mayores no llegarán a esta edad sin unos cuidados bastante meticulosos.

También observo un gran desconocimiento sobre las opciones disponibles para el cuidado del caballo geriátrico en lo referente al manejo del veterinario, el herrador o el dentista o sobre los productos nutricionales que pueden ayudar a mantener su bienestar.

Y este desconocimiento no se restringe únicamente a los propietarios españoles. En un estudio publicado en el Reino Unido sobre la nutrición del caballo mayor, la mayoría de las personas respondieron que no recibían consejos nutricionales, y en muchos casos, que no se fiaban de ellos cuando se los facilitaban. En general, las recomendaciones parten de las casas comerciales, los amigos, los libros o artículos publicados en revistas o del propio veterinario.

La Universidad de Gent en Bélgica determinó que el 25% de todos sus pacientes nutricionales eran caballos mayores de 17 años de edad que acudían al servicio en busca de consejo nutricional para resolver la pérdida de peso del caballo.  A veces la causa del problema era dentaria, y en otros casos se debía a patologías como diarrea, laminitis, cólico, problemas endocrinos como el cushing o la presencia de úlceras gástricas.

En la gran mayoría de casos la dieta base utilizada no era correcta ni equilibrada. Además, el caballo mayor presenta unos problemas muy especiales.

En primer lugar, el desgaste de sus dientes puede ser importante. Se llega a un punto en el que el caballo simplemente no puede machacar los alimentos, especialmente la fibra larga del heno. En estos casos las partículas de los alimentos no alcanzan un tamaño suficientemente pequeño como para que sus nutrientes sean absorbidos. Otro problema menos conocido por los propietarios, son los huecos que se producen con la pérdida de los dientes en los que puede quedar acumulado el alimento desencadenando infecciones y degradación de las estructuras circundantes. En estos casos el deterioro de los dientes puede ser importante y la boca del caballo tendrá muy mal olor.

Otros problemas que causan pérdida de peso se deben a la degradación del epitelio del sistema digestivo. Como consecuencia se producirán defectos en la barrera gastrointestinal protectora dando lugar a sensibilidades o alergias a ciertos alimentos.

El dolor crónico en la mandíbula puede causar también una pérdida de apetito. Esta apatía también es frecuente en aquellos caballos mayores con dolencias crónicas, pudiendo manifestar hasta deshidratación. Por ello, estos caballos necesitan tener agua fácilmente disponible, evitando que la fuente de agua esté lejos o la posición del bebedero sea incómoda.

El sistema digestivo del caballo geriátrico también se ve afectado por la edad. Se observa un menor nivel de enzimas digestivas, lo que perjudicará la capacidad de absorción de los nutrientes, pudiendo causar una pérdida de peso.

Otras patologías como el Síndrome de Cushing afectan también a la capacidad de absorción y utilización de los nutrientes. El caballo se vuelve muy sensible a los niveles de almidón en la dieta y es frecuente que aparezcan problemas de resistencia a la Insulina, tanto diagnosticable como subclínica.

Los problemas respiratorios son también bastante comunes y pueden contribuir al desarrollo de problemas con el apetito.

¿Qué hay que hacer?

Tienes que observar a tu caballo. Hoy en día, tu veterinario puede confirmar si el caballo tiene algún problema de salud. Hay que ajustar el manejo para que el agua y la comida sean fácilmente asimilables y estén disponibles cómodamente. Además, se deben elegir alimentos que sean fácilmente masticables, con todo tipo de sabores y presentaciones, multi-vitaminas en formato líquido y papillas para que el desgaste de los dientes no sea un motivo que evite que el caballo coma.

Y con esto, comparto con vosotros una foto de un amigo de nuestra cuadra que cumple 35 años este año. Todavía toma el sol en su prado por las mañanas y es sociable y amistoso con sus compañeros

Author: Coby BolgerWebsite: http://www.linkedin.com/pub/coby-bolger/1b/871/883Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Directora General Horse1 S.L.
About
Coby es nutricionista equina y jinete internacional de Concurso Completo de Equitación habiendo participado en numerosos concursos internacionales en toda Europa. Actualmente trabaja en la investigación y mejora de la nutrición equina e imparte clinics y clases sobre nutrición y entrenamiento.