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Como evaluar el heno

Para evaluar la calidad del heno se utilizan dos procedimientos: La inspección visual directa y el análisis de una muestra en laboratorio. Es recomendable obtener toda la información posible por los dos métodos y saber además, cómo utilizar esta información.

Las características fundamentales que debemos valorar en el heno son: el tipo de plantas que lo componen, el estado de madurez en el momento en que se recogió, el color, si está limpio y la materia seca que contiene.

El color no es lo más importante, pero el mejor heno es normalmente verde claro.

Un jinete experimentado sabrá identificar los distintos tipos de plantas que lo componen; no es complicado. Las plantas más usuales que se encuentran en el heno en España son, entre otras: el ryegrass, la festuca, la avena en rama y la alfalfa. Otras plantas pueden ser más difíciles de identificar, pero las que sí debemos saber distinguir son las malas hierbas. En general, cuantas menos plantas desconocidas haya en la paca, más fiable será la partida de heno. Lo que queremos, lo que estamos buscando, es heno producido específicamente para caballos y con una calidad controlada.

Se debe observar la madurez de la planta, la presencia de semillas y el grosor del tallo. La cantidad de hojas en relación con la de tallos nos dirá cuando se cortó el heno. El primer corte de la temporada producirá más pacas. El segundo y tercer corte tendrá más hojas y menos tallos, y en general, serán de mejor calidad nutricional. La hoja de la planta tiene altos niveles de carbohidratos y proteínas, aumentando el nivel de energía. Y si hay presencia de semillas, el heno tendrá más fibra y menos energía.

El color no es el único punto importante cuando evaluamos el heno, pero la falta de color suele indicar una falta de nutrientes y un alto contenido de fibra. Queremos, en general, un heno verde y limpio. Un heno verde indica que se ha secado correctamente. Este color también nos dice que tiene una mayor cantidad de vitamina A y E. Cuando el heno tiene un color amarillento o marrón, puede significar que ha sido quemado por el sol o que se ha cortado demasiado tarde. Hay que observar si la paca está quemada solo por fuera. Si está verde por dentro, los tallos amarillos que se ven por fuera no tienen importancia.

La calidad del heno está directamente relacionada con una recogida correcta. Estamos buscando una materia secada al 88% aproximadamente. Si se empaca demasiado seco, pierde nutrientes y se rompen las hojas de las plantas. Si se empaca demasiado húmedo, aparecerá mojo. El heno de alfalfa tiene una cierta tendencia a perder sus hojas si se cura demasiado.

Otras importantes características de la calidad del heno solo se pueden identificar con un análisis químico. Se pueden concebir sospechas a raíz de nuestra observación ocular; es interesante contrastar el nivel exacto de materia seca, contenido energético y nivel de fibra que calculamos usando los dos métodos. Pero hay cierta información que simplemente no podemos saber sin mandar el heno a analizar.- Lo que no podemos saber sin un análisis químico es el contenido de nutrientes y el nivel de azúcar. Estos puntos son importantes para formular las dietas de la explotación y determinar qué tipo de caballo puede consumir el forraje.

Por ejemplo, recientemente, nos mandaron para su análisis un heno con muy buena pinta que estaba destinado a ser usado en una clínica veterinaria. La clínica es un centro de reproducción de sementales, donde también hay yeguas, potrillos, está la zona de quirófano y la parte de tratamiento de animales con cólicos y en tratamiento de laminitis. Como el heno era verde y fino, nosotros pensábamos que no habría ningún problema nutricional con el forraje. Sorprendentemente, aunque la materia seca, digestibilidad, nivel energético y nivel vitamínico estaban muy correctos, nos daba un contenido en azúcar del 14,5%. El heno valía para caballos en trabajo fuerte o yeguas lactantes o gestantes, ya que era muy fino y digestible; se podía proporcionar a caballos operados por cólico, pero no sería apropiado para caballos en tratamiento de laminitis ni para los diagnosticados con resistencia a la insulina. Se recomienda para estos tipos de caballos un nivel de azúcar por debajo de un 10%. Habría que comprar otro heno más adecuado para esos animales.

 

¿Se debe mojar el forraje?

  • Todo heno contiene esporas de hongos que pueden causar problemas de alergia
  • El heno mojado es más seguro porque provoca que las esporas se desprendan o aumenten de tamaño, impidiendo que se introduzcan en el sistema respiratorio.
  • Si mojamos el heno, baja el nivel de azúcar. Esto es positivo para caballos que padecen laminitis.
  • El heno que permanezca en remojo durante más de media hora pierde bastante valor nutritivo.
  • La alfalfa fermenta con rapidez, pero sí que puede mojarse justo antes de dársela al caballo.
  • Ni el silo equino ni la paja han de mojarse.

Surge cierto debate al determinar cuál es el tiempo óptimo que debe estar el heno en remojo. El objetivo de mojar el heno es:

  • Eliminar esporas.
  • Aumentar el tamaño de las esporas restantes para que no entren en las vías respiratorias.

Cuando una espora entra en los pulmones del caballo, se produce una clara reacción de irritación. Esto reduce la capacidad pulmonar del caballo, tanto a corto como a largo plazo y aumenta el riesgo de problemas respiratorios. Los problemas respiratorios o sensibilidad a un tipo de polvo o espora, muchas veces se complican y pueden producir alergias de otros tipos (p.e. pólenes de ciertas hierbas etc.) Esto también se complica por el hecho que el caballo hoy en día pasa la mayor parte de su tiempo en el box respirando partículas de la cama.

Antes se creía que el heno debía mojarse por la noche para utilizarse al día siguiente. Pero unas pruebas realizadas en la universidad Writtle College de Essex nos han demostrado que al mojar el heno durante más de 12 horas, el resultado es que su valor nutritivo se reduce en un 20%, incluyendo sus vitaminas solubles en agua.

Este mismo estudio también nos reveló que lavando el heno no se quitan suficientes esporas y que lo óptimo es sumergir el heno unos 20-30 minutos y luego eliminar el agua. No se debe dejar al heno secarse, porque las esporas vuelven a su tamaño original y pueden ser ingeridas por el sistema respiratorio.

Existen dos tipos de moho:

  • Micropolyspoa faeni
  • Aspergillus fumigatus

Cuando un caballo entra en contacto con alguno de estos mohos, sufrirá alergia de forma crónica. Incluso cuando ya no esté en contacto con estos mohos, y la función pulmonar puede quedar afectada a largo plazo.

¿El el Ensilado Equino o “Henolaje”?

  • Ensilado equino es un forraje especial para caballos, parecido al heno pero empaquetado de manera directa y con un 50% de agua.
  • La mayor ventaja sobre el heno es que está libre de polvo y azucuar.
  • El ensilado equino, por su bajo contenido en azúcar es apropiado para caballos con laminitis
  • El ensilado equino, por su mayor digestibilidad, es apropiado para caballos en recuperación de cólicos
  • El ensilado equino tiene un mayor contenido de humedad y a menudo tiene un valor nutricional ligeramente más alto que el heno.
  • Debido a su más alto contenido en agua, se debe dar ensilado equino en aproximadamente 1,5 veces el peso que daría de heno.

El ensilado equino es una hierba a la que se la ha puesto a secar durante un día o dos y después ha sido prensada y empacada en balas herméticas. La hierba entonces fermenta en un proceso que la preserva. El pH de ensilado equino debe estar controlado específicamente para caballos. No se pueden utilizar ensilados hechos para vacas ni utilizar ensilados hechos de forrajes que no son los usuales como el Ryegrass, Festuca etc... Si no lo comería el caballo como heno, no lo debe comer como ensilado.

Razones para alimentar con ensilado

· Caballos que sufren de problemas en las vías respiratorios como RAO o sangradores

· Caballos que tragan aire

· Caballos de carreras y competición que requieren que los pulmones estén perfectamente limpios

· Caballos que pueden estar deshidratados por transporte o por su disciplina

· Caballos que no comen bien y desperdician heno

· Si no hay otros forrajes disponibles

El ensilado tiende a ser más dulce que el heno, lo que le hace muy popular entre los caballos. A los propietarios les gusta porque se necesita menos almacén y se puede adquirir a lo largo de todo el año, reduciendo la necesidad de comprar al por mayor en verano. El único problema con el ensilado equino es su precio y su posible inestabilidad. Hay que almacenarlo bien, fuera del sol y no puede haber roedores en el almacén. El ensilado equino puede ser una buena solución para la dieta del caballo cuando no haya disponibilidad de heno de calidad.

 

Author: Coby BolgerWebsite: http://www.linkedin.com/pub/coby-bolger/1b/871/883Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Directora General Horse1 S.L.
About
Coby es nutricionista equina y jinete internacional de Concurso Completo de Equitación habiendo participado en numerosos concursos internacionales en toda Europa. Actualmente trabaja en la investigación y mejora de la nutrición equina e imparte clinics y clases sobre nutrición y entrenamiento.