facebook twitteryoutube Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Identificarse Registrar

Login

Usuario
Password *
Recordarme

Crear una cuenta

Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Nombre
Usuario
Password *
Verificar password *
Email *
Verificar email *
 x 

Carro vacío

La Dieta del Poni en Invierno

Potros

En invierno, es difícil trabajar los ponis y mantenerlos en su peso adecuado y listos para competir. El terreno puede estar duro, hace mal tiempo, y las pistas, en muchas ocasiones, están encharcadas.

¿Qué pasa con los ponis durante el invierno?

-En general, no parecen afectados por la llegada del invierno, de hecho, muchos parecen estimulados por el aire y las brisas frías

Los ponis jóvenes, los viejos o los que están enfermos, necesitarán con toda seguridad cambios específicos en su dieta y en la rutina diaria de la cuadra, sin embargo, los ponis saludables que tienen el pelo intacto, normalmente toleran sin dificultades las temperaturas bajas del invierno. No obstante, los propietarios deben llevar a cabo un manejo correcto aplicable a todos los ponis de la cuadra, evitando así los problemas que puedan presentarse durante esta época.A continuación detallamos unas pautas nutricionales básicas, a las que se deben prestar atención.

Agua

El agua es una de las consideraciones más importantes a tener en cuenta en la dieta de invierno del poni. Incluso cuando el poni no está trabajando, el consumo de agua es necesario para prevenir que se impacte el alimento ingerido en el sistema digestivo. Por naturaleza, los ponis tienden a beber algo menos de agua cuando la temperatura desciende, así que se deben tomar ciertas medidas para asegurar que beban una cantidad suficiente.

  • Debemos proporcionar un suministro constante de agua limpia y que no esté demasiado fría. Los expertos discrepan sobre qué temperatura es la correcta para el agua. Los ponis beberán agua aunque esté bastante fría, pero suelen ingerir mucha más cantidad si el agua está entre 5 y 10ºC. El agua caliente al tacto, no es adecuada para el poni.
  • Debemos asegurar que las fuentes de agua no estén congeladas, bien usando cubos con material aislante, instalando un calentador eléctrico o proporcionando con frecuencia agua caliente.
  • Debemos llevar a cabo ciertas técnicas muy útiles para asegurar que el poni consuma suficiente líquido, como agregar agua a los piensos, utilizar remolacha mojada, añadir salvado mojado a la ración o poner una pizca de sal sobre la toma de pienso para estimular la respuesta de sed del poni. Sin embargo, estas medidas no garantizan que el poni ingiera la cantidad adecuada de agua.

Heno

Durante el invierno la calidad del pasto es baja en general. A esto, hay que añadir que el poni necesita más energía para mantener su temperatura corporal, especialmente si ha sido esquilado, hace mucho frío, hay viento o vive fuera en un prado. La fermentación de la fibra en el intestino del poni es la fuente de calor principal que mantiene a los ponis cómodos durante los meses más fríos, por lo tanto, es muy importante suministrar heno al poni. El tipo y la cantidad de heno variarán dependiendo de su tamaño, metabolismo y cantidad de trabajo que realice. Como mínimo, se recomienda empezar con la pauta de alimentación más básica que consiste en proporcionar una cantidad de heno equivalente al 1,5% a 2 % del peso corporal del poni e incrementar esta cantidad tanto como sea necesario a medida que la temperatura descienda.

  • Los ponis que engordan con facilidad y los que realizan un trabajo ligero, mantendrán su condición corporal sólo con heno de prado de calidad media proporcionado a demanda (Calidad media: Puede contener hierbajos y haber sido cortado cuando estaba un poco más maduro que el heno de alta calidad).
  • Los ponis con un metabolismo medio mantendrán su condición corporal con heno de prado ya algo más fuerte (preferiblemente sin hierbajos y compuesto con una hierba que no haya sido cortada demasiado madura).
  • Los ponis que realizan un trabajo duro o los que tienen alguna necesidad especial, (ponis viejos, delgados, enfermos, etc.) pueden necesitar heno de prado con algo de alfalfa en rama para aumentar el nivel energético.

Como regla general, los ponis que aún consumiendo todo el heno proporcionado tiritan de frío, necesitarán un aumento en su forraje. Sin embargo, los ponis que simplemente disfrutan comiendo, pero mantienen bien su peso, el brillo del pelo y no parecen pasar frió, ingerirán todo lo que esté a su alcance, por lo que no es buena idea aumentar su ración.

Es recomendable hacer un seguimiento de la variación del peso del poni. Para ello, si no dispone de una báscula, debe utilizar una cinta de medir especializada a tal efecto, periódicamente y ajustar la ración según cómo evolucione el peso del poni durante los meses de invierno. Esto permitirá descubrir por ejemplo, el verdadero estado de los ponis cubiertos (no esquilados) que parecen gordos cuando en realidad están perdiendo peso. De la misma manera, los ponis que dejan el heno intacto puede que sea porque están sobrealimentados, pero hay que fijarse en si están dejando hierbajos, plantas ásperas o escamas que no les gustan o que son difíciles de masticar, ya que en este caso, es necesario inspeccionar el alimento rechazado y si fuera necesario, cambiar el heno por otro de mejor calidad.

Los ponis en descanso tienen mucho tiempo para escoger el heno, mascando pequeñas cantidades durante largas horas. Los ponis que pastan heno en grupo, necesitarán ser supervisados para asegurar que todos los animales tienen un acceso adecuado al heno. Los ponis excesivamente tímidos necesitarán ser alimentados con heno por separado o en grupos pequeños. Poner montones de heno espaciados extensamente en el campo y ofrecer varios montones suplementarios puede minimizar este problema.

Piensos y Cereales

La dieta de invierno, incluye normalmente piensos en conjunto con avena o cebada pues estos elementos proporcionan nutrientes y también energía. El heno y las hierbas en estado latente, no tienen el mismo valor alimenticio que el pasto fresco, por lo que se produce una carencia que puede solventarse proporcionando un pienso en forma de mezcla con melaza o bien granulado. Los piensos contienen mucha más energía que el heno o el pasto; de esta forma, los ponis que comen una cantidad más que suficiente de heno de alta calidad y aún así no mantienen su peso, pueden necesitar calorías adicionales procedentes de pienso durante los meses fríos.

Como ocurre con la selección del heno, el tipo de pienso apropiado dependerá de cada poni individualmente, muchos proveedores de pienso ofrecen una gran variedad de productos para satisfacer las necesidades de cada poni, ya sea joven, maduro, viejo, esté en época de trabajo, cría, etc. Los piensos pueden contener las llamadas superfibras (pulpa de remolacha o cáscaras de soja), que contienen fibra más altamente digerible que muchas fuentes de energía tradicionales. El aceite de maíz, el salvado de arroz y otros productos de grasa aumentan la densidad calórica en la ración del poni. Los ponis obesos que normalmente comen un pienso bajo en calorías con vitaminas y minerales, pueden recibir en invierno, únicamente un suplemento que les proporcione esos nutrientes junto con el heno. Es recomendable repartir la cantidad total de alimento en pequeñas tomas espaciadas a lo largo del día.

También sucede, que en invierno pueden empeorar considerablemente los problemas relacionados con articulaciones y artritis, por tanto, no hay que quitar de la dieta del poni los suplementos para las articulaciones. Otros suplementos que sí se pueden y deben añadir en invierno, para prevenir resfriados son los antioxidantes como la vitamina C. Hay gente que piensa que la equinácea también evita los resfriados, pero esto no ha sido probado con estudios formales. Estos suplementos son hidrosolubles y lo que no utiliza el poni, lo elimina fácilmente su metabolismo sin perjudicarle en absoluto.

Otras consideraciones

Una dieta de invierno que contenga los elementos anteriores (agua, heno, piensos...) es un buen punto de partida. Pero además, la mayor parte de los jinetes profesionales aseguran la comodidad de los ponis a su cuidado, atendiendo a los siguientes criterios:

  • Los ponis deben tener acceso a un cobijo cuando la temperatura es extremadamente baja. Puede ser un establo, alguna protección contra el frío o hasta una arboleda. Si viven en manada, habrá que vigilar a los ponis para asegurar que los tímidos también entren en el cobijo.
  • Los propietarios deben asegurar que los ponis tienen un cuidado dental apropiado y pasan tratamientos antiparasitarios periódicos, para que de este modo la comida pueda ser correctamente digerida y asimilada.
  • Debe llevarse a cabo una inspección diaria de los ponis en los meses de invierno, que debe incluir un ligero cepillado, comprobar si tienen heridas e inspeccionar para detectar posibles problemas en la piel.
  • Debe controlarse el consumo de agua y observar si el poni está deshidratado. También hay que ver la consistencia de las heces (Las heces muy secas pueden ser una señal de que el poni está deshidratado).

Productos recomendados:

 
 
Author: Coby BolgerWebsite: http://www.linkedin.com/pub/coby-bolger/1b/871/883Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Directora General Horse1 S.L.
About
Coby es nutricionista equina y jinete internacional de Concurso Completo de Equitación habiendo participado en numerosos concursos internacionales en toda Europa. Actualmente trabaja en la investigación y mejora de la nutrición equina e imparte clinics y clases sobre nutrición y entrenamiento.